<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-3217010291780278691</id><updated>2012-02-16T09:14:14.114-08:00</updated><title type='text'>EXTRAÑA EN MI PROPIA CASA: LA IGLESIA</title><subtitle type='html'>Espacio para compartir reflexiones que ayuden a la iglesia católica española a mejorar y evolucionar</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://ajenaenmipropiacasa.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3217010291780278691/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ajenaenmipropiacasa.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>C.Artero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10515075575180046715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3217010291780278691.post-8539885162036170623</id><published>2009-09-26T09:13:00.000-07:00</published><updated>2009-09-29T07:54:34.765-07:00</updated><title type='text'>Vivencia y destino</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Bienvenida o bienvenido a esta página.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me llamo Concha Artero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, una gota colmó el vaso de mis dudas y sentí que a pesar de todo mi agradecimiento hacia la Iglesia católica que tanto me había aportado y que me había facilitado el sustrato para llegar a ser lo que soy, a pesar de todo ello, no me sentía identificada con ella y se habían roto mis lazos de pertenencia. Este portal, se llama, &lt;strong&gt;extraña en mi propia casa&lt;/strong&gt;, porque así me siento. Ella me vio nacer, es donde me dieron a luz, recibí la vida y por eso estoy muy agradecida. &lt;em&gt;En esta casa he vivido y crecido y me he hecho mi propio hueco, un rincón con un tranquilo sofá. La casa custodia un gran tesoro, pero podría perderse.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Vi claro que la estructura estaba dañada y enferma y que no me podía quedar de brazos cruzados. Me movía el afecto y el agradecimiento. Así que comencé a moverme y escribí una carta al obispo de mi Diócesis, explicándole cómo pensaba. Con el símil del hogar, es &lt;em&gt;darme cuenta de que la casa está oscura, hay telarañas, carcoma, desorden, algunos incluso ven fantasmas, y el tesoro podría estar en peligro, por eso decido avisar y salir, dejar de apuntalar en falso.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;En la carta que escribí al Obispo, me presentaba, le explicaba quién era y lo que había hecho hasta ahora. Le hablé con pena de cómo percibía la situación, que la Iglesia jerarquía y estructura no reflejaban el espíritu de Jesús y que me parecía que muchas personas no están de acuerdo con lo que se hace y cómo se hace, qué callar es otorgar y que suponía que las opiniones de una mujer laica no le interesarían mucho, pero que de todas formas, a partir de ese momento me iba a apartar de la Iglesia.&lt;br /&gt;El me contestó con amabilidad que estaba a mi disposición para hablar con más detenimiento, pero yo sentí que no tenía un interés especial por hablar conmigo y conocer mejor lo que le decía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de ese momento y al explicar lo que había pasado a mis familiares o amigos, mucha gente empezó a identificarse con lo que yo les decía y fueron llegando datos, artículos o pequeños trabajos a mis manos referentes a este tema.&lt;br /&gt;También voces de alerta: “Somos una familia, no podemos abandonar a los hermanos con un mal padre”… “Hay que trabajar desde dentro…”, “En la Iglesia hay mucha gente y grupos”…&lt;br /&gt;Pero lo que veo es que estamos muchos y muchas de acuerdo, pero no hacemos nada y dejamos que todo siga igual.&lt;br /&gt;Pensé que tal vez se podía crear un espacio para dar voz a los que no han podido hablar todavía. Pero un espacio nuevo, por aquello de odres nuevos para vino nuevo.&lt;br /&gt;Tal vez a mi sola no me escuche nadie, pero a muchos y muchas sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ¿qué le pasa a la Iglesia? Difícil de simplificar, pero me arriesgaré a apuntar en alguna dirección:&lt;br /&gt;Que esta organización humana, puesto que humanos son quienes la forman, no se organiza ni vive con los valores que la hicieron nacer.&lt;br /&gt;Que la Iglesia, debería encarnar la tarea de iniciarse poco a poco en la experiencia de confianza, de adoración y vivencia del Misterio que nos envuelve y al que torpemente llamamos Dios y en lugar de esforzarse al máximo por despertar esa experiencia en las personas, la institución en muchos momentos se dedica a protegerse y reclamar el poder para imponer una verdad, teóricamente absoluta. No Evangeliza abriendo puertas, sino que a menudo las cierra y aparta a las personas, alejándolas de Quien habita en ellas.&lt;br /&gt;Que ha olvidado que el centro del mensaje son los pobres y la defensa de la justicia que en el Antiguo Testamento definía a Dios. Parece más una iglesia de ricos que de pobres. Los esfuerzos que se ponen en la dirección del poder no se ven en la de la Justicia.&lt;br /&gt;Que se ha trasformado en un jerarcocentrismo, una estructura piramidal, patriarcal, intolerante que ha olvidado el concepto de pueblo o grupo de iguales, cuerpo de Cristo y templo del Espíritu, para pasar a ser autoridad, intereses, ceremonias, administración y estado, promociones internas y corte. La igualdad y la participación tan aceptadas como valores hoy en día no tienen cauce. San Pablo proclamaba una unidad, donde no estaríamos separados en ricos y pobres, esclavos y libres, hombres y mujeres.&lt;br /&gt;No aporta un modelo de fraternidad, sino de fortaleza y gloria, distanciada del género humano al que ve con desconfianza como enemigo perdido entre comodidades, hedonismos y tibiezas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez ese juicio y desconfianza que tiene la Iglesia, no sea del todo cierto, sino que muchas personas como yo que han perdido su espacio en su seno, siguen su camino en solitario o de la manos de otras personas, con esfuerzo y honradez para tratar de aportar algo a la humanidad durante sus vidas. &lt;em&gt;Son quienes he encontrando al salir de la casa, que están cerca, en el fondo todos y todas bajo el mismo cielo, el mismo sol y estrellas.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Para contar toda la verdad tengo que decir que fui finalmente a hablar con el Obispo que me atendió muy amablemente y se alegró mucho de conocerme, pero no llegamos a ninguna conclusión concreta. Mi sensación es que lógicamente lo que yo le explicaba lo dicen otras muchas voces en la Iglesia, teólogos que se expresan mejor que yo y tampoco son tenidos en cuenta. Tal vez la institución no se siente interpelada porque en general creen que están haciendo lo correcto y además en el nombre de Jesucristo y por tanto ¿de qué preocuparse?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Si esto que te cuento resuena en ti, escribe un pequeño mensaje desde el corazón, aportando tu grano de arena para que la Iglesia pueda despertar y evolucionar. Pocas líneas que nos sirvan de ayuda con tu adhesión y yo me esforzaré por hacer llegar el mensaje. Tal vez si voy en el nombre de varios o muchas personas, el Obispo me escuché con más interés. Parece algo muy inocente, pero en este momento no se me ha ocurrido nada mejor.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podrás ver algunos enlaces o bibliografía que explican mucho mejor lo que yo he expresado muy torpemente en pocas líneas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un abrazo y gracias. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3217010291780278691-8539885162036170623?l=ajenaenmipropiacasa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ajenaenmipropiacasa.blogspot.com/feeds/8539885162036170623/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3217010291780278691&amp;postID=8539885162036170623' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3217010291780278691/posts/default/8539885162036170623'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3217010291780278691/posts/default/8539885162036170623'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ajenaenmipropiacasa.blogspot.com/2009/09/biografia.html' title='Vivencia y destino'/><author><name>C.Artero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10515075575180046715</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry></feed>
